2007/07/29

Ely Guerra y Bélica Almenar: no apto para estrech@s


El pasado 07 de julio la empresa productora 100% venezolana, Cam booking & Live productions, apostó por montar en el escenario a la cantante mexicana Ely Guerra y a Anabella "Bélica" Almenar en un espectáculo llamado “Ellas Cantan Solas Vol. 1”.

Íntimo, rosado, vivencial y profundamente personal, este evento sorteó con éxito y experiencia acumulada unas cuantas sorpresivas e imprudentes viscisitudes que (casi) siempre amenazan a los conciertos, y que en esta oportunidad no vieron luz -gracias a Dios, la experiencia y la buena onda de este par de chicos-. Las cuasi tres horas que disfrutamos sumergidos en el ambiente de incienso y luz cenital nos permitieron disfrutar de voces, imágenes e ideas que bien podrían sustentar un manifiesto proto feminista o inspirar una sentida declaración de amor invulnerable: una de esas ocasiones en las que agradeces la extraña conjura del tiempo y el espacio, mientras brindas por que en alguna canción se redime el pasado o se celebra el futuro.

Beli: bélica y enamorada

En un país profundamente machista como el nuestro, ser una artista como Bélica no es nada fácil. Mientras que en otras latitudes se celebran y apoyan a cantantes como Bebe, Alaska, la Mala Rodríguez, Pink, la Winchester y unas cuantas chicas más que cantan directo a las emociones y sin tapujos, en Venezuela aún andamos en pañales: lejos de aupar a nuestras féminas que se refieren sin pacatería a la sexualidad, el amor y las relaciones, basta asomarse a cualquier vitrina (blog, medios, conversatorios) para testear cuán antisolidarias nos comportamos con el género. Sí, nada de reconocer el talento o la actitud: más bien estamos, en algunos casos, como para ejemplar de crónicas pacatas de pueblo decimonónico.

Bélica posee una moral natural: cero poses, ella es una diva 100% guerrera con una capacidad innegable de trascender y comprometerse con la creación y la música. Apasionada, volátil, bien conoce lo que es transmutarse y cada tanto se reinventa con música hecha con el corazón, honestidad y mucha convicción. Con una voz impresionante y dulce, impregnada con letras que bien cuentan y cantan sobre la vida y las emociones, en esta ocasión Beli compartió canciones como "Tú", "Maquillaje" y "Camina a mi lado". Una manera preciosa de estrenarse y compartir con el público lo que pasa por su cabeza, su corazón y su voz. Una presentación impecable, sentidísima, sencilla y contundente, como ella.


Ely: gritos y verdades a granel

Hay canciones de Ely que fungen de banda sonora y clasifican algunos momentos, algunos felices, otros no tanto, pero siempre con esa virtud que poseen las canciones de la Guerra de dejar en claro que después de romperse el alma puedes recoger los pedazos y avizorar que lo que está por venir supera con creces cualquier tropezón sentimental o vital de antaño.

Recuerdo la primera vez que viajé a España, hace unos diez años, y una Ely ataviada a lo vintage invitaba a conocer Monterrey desde las páginas centrales de la revista aérea de Iberia. Durante muchas horas de vuelo tuve el placer de escucharla a través de los audífonos gratuitos y funestos, y para cuando aterrizamos en Barajas ya andaba con algunos versos de "Peligro" en los labios.

Unos añitos más tarde, recibí de regalo el CD del Unplugged de La Ley. Sebastián, mi hijito precioso, con alguito más de un año, recreó hasta el cansancio "El duelo" en su neolengua, acompañado de su batería de juguete. Tan famosa se volvió la cancioncita que hasta le hicimos un video al cantante-baterista.


El 07 de julio tuve la oportunidad de ver a Ely en un formato distinto al que tiene acostumbrado a su público; totalmente en acústico y acompañada sólo de su voz y algunas de sus guitarras apetecibles, rosadas y diversas. Más allá de la fuerza y los gritos que transmiten la versatilidad y el talento de esta chica, admiré sin condiciones la inteligencia de sus comentarios y esa absoluta franqueza con que se refiere, sin tapujos ni complejos, a sus fallas, sus miedos y contradicciones. El espacio, femenino, familiar, íntimo, amistoso, generó el ambiente idóneo para que se produjera el encuentro. Una de esas noches mágicas, causales y coincidentes.
Estas, sin duda, son ocasiones que se celebran y agradecen.



Sobre las imágenes:
Ely durante el concierto en Venezuela, cortesía de Ana María Díaz
Logo de los súper productores encargados del concierto y
"Diva pink" (Bélica) por Eugenio Miranda, 2007.








2 comentarios:

Rodolfo dijo...

Uy que dolor, que dolor cómo me poele ese concierto .. es que me agarró en plenos gastos de mudanza...A mi la Ely guerra me encanta desde que la descubriera unos años atrás por culpa de una buena amiga...

Dakmar Hernández de Allueva dijo...

Rodo
He tratado de escribirte en el blog y no puedo...
Se le quiere mucho...