2008/10/21

Doctor Yaso: payasos de hospital en Venezuela


Sonrisas que curan. El humor y la risa se promueven la buena salud y fortalecen el sistema inmunológico

Reírse es importante. Numerosos estudios y profesionales en el mundo insisten en la importancia de la risa y el buen humor para lograr buena salud y en general para disfrutar la vida. Los efectos de la risa son innumerables, ya que se estimulan órganos, fortalece el sistema inmunológico, se relajan los músculos y disminuye considerablemente el estrés. A estos efectos terapéuticos hay que sumarle el valor psicológico que puede aportar la risa en la mejoría y salud mental de un paciente. Experiencias hay muchas: en personas que sufren desnutrición, condición de refugiados, víctimas de desastres o tratamientos invasivos, la risa actúa como mecanismo de defensa y recurso efectivo para enfrentarse al dolor o la enfermedad.

La risa cura, es inocua, fácil, gratis y a los niños les encanta. Genera un estado de bienestar que supera con creces el desgaste físico y psicológico de quien sufre de angustia o posee mal humor. Desde hace algunos años, médicos y especialistas confían en la risa como terapia en casos de enfermedades con tratamientos prolongados y niños que deben permanecer en las instituciones hospitalarias. En Venezuela son varios los colectivos que han decidido llevarle sonrisas a pacientes niños y adultos, buscando humanizar la atención hospitalaria y sensibilizar a quienes interactúan y conviven con niños y adultos con enfermedades.

En 1999 se realizó el primer ciclo de talleres sobre el valor terapéutico de la risa en el Celarg, Casa Rómulo Gallegos. El organizador fue Menahem Belilty, director de la agrupación Takititá y presidente la fundación Risas por la Vida. El espacio sirvió para conocer la importancia de la risa, el buen ánimo y el optimismo como recursos de mejoría para pacientes, sin importar la edad de éstos. Belilty participó también de un equipo que trabajó con niños con cáncer en el Hospital Oncológico Luis Razetti y pudo demostrar con porcentajes y sonrisas la mejoría de los pequeños tras varias sesiones de risoterapia.

En febrero de 2005, a raíz de la vaguada en el estado Vargas, un grupo de actores venezolanos realizó varias funciones teatrales basadas en la terapia de la risa para los niños y niñas damnificados que se encontraban en el Poliedro de Caracas. Luego de incursionar en algunos hospitales y conocer la recuperación de algunos pacientes, decidieron armar el proyecto Doctor Yaso, payasos de hospital. Actores, médicos y artistas visitan desde entonces hospitales, orfanatos, refugios y casas de los abuelos. El objetivo es llevar “un momento de felicidad, contribuyendo de esta manera a mejorar su calidad de vida y ayudando a superar el mal momento que están padeciendo” aseguran dos de sus fundadores, Jorge Parra (Domingo Mondongo) y Lilver Tovar (Luna).

Doctor Yaso cuenta con colectivos en varias ciudades como Maracaibo, Barquisimeto y Valencia, entre otras. También cuentan con talleres de formación de voluntarios donde los únicos requisitos son querer llevar felicidad a otros, ropa cómoda y por supuesto, una gran nariz roja.

“El doctor Patch Adams, creador de esta corriente, trabaja hace más de 13 años en el Instituto Gesunthaid, —salud, en alemán— de atención gratuita. El especialista descubrió que los pacientes expuestos diariamente a situaciones de humor y que le produzcan risa se sienten mejor, necesitan menos medicinas y fortalecen su sistema inmunológico”

Niños que ríen

• Son más felices y tolerantes con su enfermedad
• Sufren menos
• Se relajan con mayor facilidad
• Hacen ejercicio sin saberlo
• Activan el sistema inmunológico
• Oxigenan sus tejidos
• Las personas que ríen poco, o carecen de sentido del humor, son más propensas a padecer enfermedades graves.

Señas
Risoterapia: http://www.risoterapia.org.ve/
Doctor Yaso, payasos de hospital: http://www.doctoryaso.com/home.php

Fotografía: Cortesía Nicola Rocco.

*Publicado en la revista Todo en domingo, No. 4 70. 19 de octubre de 2008