2008/11/17

Disciplina en positivo: contra el castigo físico en niños, niñas y adolescentes


Todos los niños, niñas y adolescentes tienen derecho al buen trato. Esto comprende una crianza y educación no violenta, basada en el amor, el afecto, la comprensión mutua, el respeto recíproco y la solidaridad. Art. 32. LOPNNA

Conozca la diferencia entre aplicar castigos o corregir actitudes en la educación de los niños, así como la importancia de crear comunidades del buen trato


En ocasiones resulta frecuente escuchar a padres o abuelos refiriéndose con respeto hacia el castigo como un elemento importante en la formación del carácter o correctivo ante una actitud no deseada. Para Carlos Trapani, abogado y coordinador de Incidencia Pública de Cecodap, el castigo físico y humillante contra niños y niñas es un fenómeno social "presente en todas las culturas, que trasciende el estrato social y puede ser visto como un método efectivo y rápido para procurar educación y corrección". No es casual que la "nalgada a tiempo" se acepte socialmente como acción para evitar conductas no deseables. "Lo que no saben es que allí está el nervio ciático; un golpe fuerte, sobre todo con un objeto contundente, podría hacer sangrar a los músculos que lo rodean y posiblemente se dañe el nervio, ocasionando un impedimento en la pierna", afirma Trapani.


Castigo físico. Para la alianza internacional Save The Children, el castigo físico incluye "golpear a un niño con la mano o con un objeto (como un bastón, una correa, un látigo, un zapato); patear, sacudir o arrojar a un niño; pellizcar o jalarle el cabello; forzar a un niño a quedarse en una posición incómoda o indigna, o a que haga ejercicio físico en exceso; quemar o causar una cicatriz a un niño; así como amenazarlo con realizar cualquiera de estas acciones". Cecodap, la Organización Nacional de Derechos Humanos de la Niñez y Adolescencia en Venezuela, pretende abolir no sólo la práctica del castigo físico, sino toda forma de castigo físico humillante que implica la agresión que realiza cualquier persona, con la intención de corregir, educar, o controlar a un niño, niña y adolescente a través de un trato "ofensivo, denigrante, desvalorizador, estigmatizante o ridiculizador que incluye la deshonra, descrédito o menosprecio al valor o dignidad persona l, aislamiento, recha zo, negligencia, abandono, comparaciones destructivas, actos que causen daños emocionales y psicológicos que conllevan a disminuir su autoestima, a perjudicar o perturbar su pleno desarrollo". Estas acciones se convierten en maltrato cuando la intención y la severidad de las lesiones responden no a la corrección de una actitud, sino a herir o lesionar al niño.

"Los niños quieren portarse bien, pero necesitan saber cómo hacerlo"

El pasaporte del buen trato
La crianza no violenta persigue la eliminación de cualquier forma de castigo físico, bien sea en la escuela, en la casa o en las calles. "Proscribir el uso de la fuerza y el castigo físico o humillante como métodos de corrección de actitudes, falsos ejemplos de disciplina o fortalecimiento del carácter", propone el Cecodap.

"Con la entrega del pasaporte a la comunidad del buen trato buscamos definir y construir zonas libres de agresiones, castigos físicos y humillantes, así como tejer una red nacional para la promoción de la cultura de buen trato hacia los niños, niñas y adolescentes".

Las reglas claras
Para Trapani, "la disciplina positiva asume que los niños quieren portarse bien, pero necesitan ayuda para comprender cómo hacerlo". Una educación basada en la disciplina positiva se basa en el aprendizaje de los niños a través de la cooperación y de la recompensa, más que en el conflicto y el castigo.


Claves para la disciplina positiva

· Póngase siempre en el lugar del niño.

· No sacuda, empuje o golpee en las manos ni en otro lugar del cuerpo del niño.

· Sea ejemplo en todo momento, no valide la violencia en ninguna de sus formas.

· No participe en discusiones acaloradas, espere a que todos estén más calmados.

· No condicione el cariño. Demuéstrelo con abrazos, besos y palabras.

· No diga ni haga cosas que a usted no le gustaría haber escuchado de sus padres.

· Enseñe a pedir perdón, pidiéndolo cuando se equivoque.

· Elogie lo que haga bien, y en caso de crítica, hable sobre la acción realizada y no sobre el comportamiento en general.

· Tome decisiones junto a ellos, explique los porqués.

· La disciplina debe tener una relación clara y proporcionada con el comportamiento que debe cambiarse.

· La meta es hacer a los niños responsables de sus actos y asumir las consecuencias de ello, no hacerlos sentir culpables de sus equivocaciones.

· Siempre es el comportamiento y no el niño el que debe ser calificado como equivocado.

· Proponga más acciones que prohibiciones.


Si no le pego, ¿qué hago? L a s consecuencias del castigo humillante provocan en el niño el riesgo de desarrollar serios problemas socia les, f ísicos y psicológicos, como v iolencia física y depresión. "El castigo tra nsmite que la v iolencia es una conducta aceptable, que está bien que una persona más fuerte use la fuerza para coaccionar a una persona más débil. Daña su autoestima y promueve expectativas negativas de sí mismo" afirma Trapani.

El castigo físico es una medida no efectiva de disciplina. Lejos de pretender que los niños "hagan los que les dé la gana", la idea es mostrar que existen maneras positivas de enseñar, corregir o disciplinar a los niños que contribuyen con su desarrollo, mejoran las relaciones con sus padres y no incluyen el castigo físico y humillante. "Lo mejor es fijar límites precisos, firmes, coherentes con la edad del niño y a cumplir por parte de todos los miembros de la familia".



2 comentarios:

Melusinne dijo...

Es cierto esto de los castigos físicos. En verdad son terribles en cuanto a que no comportan nada, lo único que hacen es fomentar patrones de conducta morbosos en los niños.

Recuerdo en particular una ocasión cuando desperté a mi urbanización entera porque madre había hecho conato de darme una cachetada. Sólo una cachetada que me hubiera venido a bien, ahora que lo pienso, pero que por esa misma ineficiencia del condicionamiento de la conducta, en lo único que pensaba era en que si me tocaba me echaría a vomitar tripas, bilis y todo lo que se fuese con ello...

Sí, sí.. De pronto si la gente leyera más...

Dd.

Dakmarcita Hernández de Allueva dijo...

Me imagino la cara de tu mamá!!!
Bella Su. Gracias por pasar, Bienvenida siempre.