2009/03/03

Bibliotecas Chang


Este es el texto que me adorna en el más reciente negocio de Los hermanos Chang y que acaba de ser publicado en El librero.

Que lo disfruten.

Las bibliotecas ayudaron a salvar a Medellín

Dos gestiones municipales consecutivas defienden las casas del libro como banderas de la convivencia en la que fuera la capital del narcotráfico. La experiencia de Bogotá se repite en Antioquia

La violencia marcaba el ritmo de la vida, el comercio y los sueños en las calles, plazas y rincones de Medellín. Tras la captura del capo Pablo Escobar y desarticuladas las mafias que ocupaban zonas importantes de los barrios y centros urbanos como El Poblado y Envigado, hombres, mujeres y niños despertaron de una larga pesadilla de muerte para convertirse en partícipes en la reconstrucción y disfrute de sendos proyectos físicos y de orientación ciudadana. El pasado es una huella dolorosa que se evita como quien aleja a un mal pensamiento. Para ellos, lo más importante es el ahora y lo que el futuro pueda traerles.

Durante 2007, la llegada del metrocable y la inauguración del Sistema de Parques Biblioteca, junto con la recuperación y remodelación de espacios públicos comenzaron por cambiarle la cara y la dinámica a esta ciudad antioqueña. Bajo el lema “Del miedo a la esperanza” el alcalde de aquel entonces, Sergio Valderrama, adelantó un ambicioso proyecto de transformación urbanística (actualmente bajo la continuación del alcalde Alonso Salazar) que pretende ubicar a Medellín como una de las ciudades más modernas, amables y seguras de Latinoamérica.

La fórmula para este cambio fue y es la intervención como principio transformador. En varios puntos claves de la ciudad, asestados por altos índices de criminalidad y de violencia, se abrieron parques y plazas, espacios para conciertos, fuentes y patios con arena y plataformas de descanso donde el agua es el hilo conductor. Al mismo tiempo, se remodelaron espacios emblemáticos como la Universidad, los parques y jardín botánico, calles y plazas, se inauguró el primer metro en suelo colombiano y se creó la red de parques biblioteca, un sistema de transformación urbanística donde se insertan bibliotecas en los barrios más pobres y populares de la ciudad y se crean centros de salud, de economía comunal, colegios y servicios, mejorando la calidad de vida de los ciudadanos.

La biblioteca es el corazón del barrio

Hasta la fecha, se han inaugurado seis parques biblioteca en los barrios más populares de Medellín. Uno de los más famosos es el Parque Biblioteca España, local ubicado en lo alto del cerro del barrio Santo Domingo de Savio, ubicado al nororiente de la ciudad. Desde el minuto 10 del recorrido en el metrocable pueden observarse los imponentes volúmenes de laja negra y madera que aparecen incrustados en el filo norte de la montaña. De noche, las cajas enormes fungen como luceros coronando el cerro. El responsable del diseño fue el arquitecto Giancarlo Mazzanti, premio Nacional de Arquitectura y responsable igualmente del Parque Nacional de Bogotá y el Centro de Convenciones de Medellín. También acompañó este proyecto el Instituto de Cooperación Española, con la participación directa de especialistas provenientes de Barcelona, Bilbao y Madrid que colaboraron con sesiones de cine, Cuentacuentos, talleres y encuentros en los que se dieron a conocer los beneficios de la llegada de la biblioteca, reforzando el sentido de pertenencia y facilitando el cambio que un proyecto como éste traería a sus vidas.

El 27 de marzo de 2007, con la presencia de la comunidad, el presidente de la República de Colombia y los reyes de España se inauguró el parque biblioteca España. Desde ese entonces, la comunidad celebra el espacio colectivo, el reconocerse en un local moderno, digno, sin proselitismos ni preferencias. Tímidos, amables, los habitantes con los que compartimos el espacio en los funiculares anuncian la llegada al más grande de sus más orgullos, relatan cómo sus nietos pasan las tardes leyendo y jugando en la biblioteca y en su discurso no figuran consejas sobre peligros o robos más allá el “cuidarse” como dicta el sentido común en cualquier lugar del mundo.

En planta baja los más pequeños leen y juegan en pequeños grupos. En el segundo piso hay una fila de niños no escolarizados que esperan su turno para entrar a la sala de lecturas y otros, más grandes, cuentan los segundos para poder sentarse frente a los monitores. Son casi las 9 de la mañana y en la biblioteca no hay silencio posible.

Cómo llegar

Carrera 33B # 107A-100

En Metro:
Estación Acevedo, Línea A Metro Cable (Estación Acevedo) Tarifa Fija: $ 1.300
En autobus:
Rutas de Buses: 060 – Santo Domingo 055 – Barrio el Pinar 056 – Barrio la Esperanza Tarifa Fija: $ 1.200

sistemabibliotecas@bibliotecapiloto.gov.co

Publicado en El librero. Textos e imágenes: Dakmar Hernández. Febrero, 2009

1 comentario:

Florángel Quintana dijo...

Esas lecturas que producen deseos de estar en otras latitudes, de ver con otros ojos. Estupendo texto: cálido y fresco, o sea, como tú.
Un abrazo, mi escritora más cool
Florángel