jueves, mayo 22

Barcelona mon amour

A propósito del recientísimo viaje de mi amiguita Paola a Barcelona y el hilo conductor que cuenta experiencias vitales por estos días, aunado a la búsqueda de fotos para los espacios en común en el facebook, me reencuentro con algunas imágenes atesoradas en el archivo que aluden a lugares y momentos emblemáticos, escenas que atesoro en mi memoria y a los que de vez en cuando echo mano bien como salvavidas o simple pasatiempo.

Esta es una de mis favoritas. Tomé esta foto desde el interior de la catedral después de asimilar durante un rato detalles de la ciudad y apreciar la panorámica, la luz, la humedad, el frío, los sonidos.

Que la disfruten, tanto como yo.

Where is my mind?




miércoles, mayo 14

Tinguilitón tinguilitón*


Recopilación de Evelyn Torres

Ilustraciones de Rosana Faría y Mónica Bergna

Colección Iguana

Ediciones B

El origen de la confianza

Dicen los que saben que este libro es uno de los responsables del baby boom local. Para qué negarlo: hay un no sé qué de maternidad y encanto irresistible en las ilustraciones que completan esta última entrega de la colección Iguana, serie dirigida por la editora e investigadora María Fernanda Paz Castillo y en la que figuran importantes autores venezolanos como Sashenka García y Fanuel Hanán Díaz, entre otros. Sin pretender ni por asomo encasillarlo en texto destinado sólo para consumo infantil, en Tinguilitón tinguilitón se cumple aquello de que un buen libro para niños tiene que ser un buen libro para adultos. En esta obra prevalece un trabajo exhaustivo de recopilación de muestras de literatura oral, canciones, juegos rimas y poemas que invitan al encuentro y a la palabra entre niños y adultos.

En el artículo “La tradición oral latinoamericana” publicado en la revista de literatura infantil Cuatrogatos, Víctor Montoya afirma que la tradición oral latinoamericana, desde su pasado milenario, tuvo innumerables Iriartes, Esopos y Samaniegos que, aun sin saber leer ni escribir, “transmitieron las fábulas de generación en generación y de boca en boca, hasta cuando aparecieron los compiladores de la colonia y de la república, quienes, gracias al buen manejo de la pluma y el tintero, perpetuaron la memoria colectiva en las páginas de los libros impresos, pasando así de la oralidad a la escritura y salvando una rica tradición popular que, de otro modo, pudo haber sucumbido en el tiempo y en el olvido”.

Para Gabriela Mistral la poesía infantil válida o la única válida era la consistente en lo popular y propiamente el folklore que cada pueblo tiene a mano, pues en él “habita todo lo que el espíritu del niño necesita como alimento”. No es casual que la memoria aparezca entonces como espacio para recrear este espacio de coincidencias donde lo afectivo entrelaza y convoca a fortalecer los vínculos con nuestra tradición oral. Detrás de cada palabra inaugural, concebida con modesta sencillez, aparecen historias colmadas de arrullos íntimos, de anécdotas creadoras de espacios escénicos, de historias que atesoran parte de nuestro mágico patrimonio lingüístico e invitan a fortalecer los vínculos entre la voz que canta y que cuenta sentimientos desde el cuerpo, valiéndose de su aliada, la palabra.


*Publicado en la revista Contrabando, año 2, número 13.

martes, mayo 13

Latidos de humor*

Latidos de humor. Rayma Suprani.

Colección Llámalo amor, si quieres

Aguilar

2007

Latidos de humor es el cuarto lanzamiento de “Llámalo amor, si quieres”, una colección versátil de títulos de índole amoroso coordinada por el escritor Leonardo Padrón para el grupo Santillana. En esta oportunidad, le toca el turno a la caricaturista y periodista Rayma Suprani de ilustrar su visión sobre las pulsaciones mutables que ofrece el amor; un sentimiento que, según la autora, la gente busca en todas partes y en todo momento, hasta paseando al perro. Latidos de humor es, precisamente, un catálogo variopinto pleno en corazones infartados, rozagantes, felices y absurdos para todo tipo de amantes.



*Publicado en la revista Contrabando, año 2, número 13.

viernes, mayo 9

(Re) presentación poderosa a prueba de apagones

lunes, mayo 5

Aura siempre tiene la razón

Yo sí. Mientras que algunas gentes que conozco se quejan (sotto voce, en clave morse, vía SMS o a punta de graffittis de lo absolutamente malvadas, mala gente, odiosas y feas que son las suegras) me alegro en grado sumo de lo cariñosa, amable, solidaria y respetuosa que es Aura, mi súper suegra de concurso, sí señor. Ella es una de esas mujeres reales a las que les tocó sobreponerse, echar para adelante, sacrificarse y no perder la fe, aun frente a las situaciones más adversas que pudiera imaginarse: salir ilesa de la vida para reinventarse y continuar es digno de aplaudirse, cómo no.

Aura es una abuelita de cuento, de esas que le cantan y cuentan canciones y fábulas a los nietos, que se vacila los ataques de humor de los hijos, es amiga de todas las ex y cuenta con un club de cómplices tan pavas como ella. Mientras mima a todos y cada uno, se engalana diariamente para continuar con su labor de dama voluntaria en un maltratado Hospital de Niños que lucha a brazo partido por sobrevivir frente a la desidia del Estado.

Creo que los cuentos de viajes de mi suegra son lo más: siempre hay un enamorado que acecha en los cruceros, en Venecia cantó en góndola frente a la negativa del conductor, los innumerables imanes en la nevera dan cuenta de su dilatado paso por el mundo y para Sebastián es una abuela que siempre está sonriendo (y "se ríe mucho, mamá").

Un día de agosto, hablando por teléfono, le comenté acerca de lo mal que me sentía y que al día siguiente iría a la clínica para ver qué me pasaba. Ella, sin dudarlo, me espetó: "Acómodate para que bailes: esa es la niña". Aura siempre tiene la razón, sospecho.

viernes, mayo 2

Esto es lo que hay



Me comentaba un amigo, asiduo visitante del interdicto, que no tengo videos de artistas venezolanos en mi banda sonora. Bueno, tampoco así: tengo a Bacalao men, Vytas Brenner y Sentimiento muerto, para ser sincera. No obstante, esto no responde a ninguna razón en particular y a la vez esto me ha motivado para empezar a armar mi fono(blog)teca criolla personal. Eso sí, nada de andar armando una antología, que para informarse sobre estilos, influencias, nombre de integrantes y clubes de fans bien que existen páginas especializadas. ;)
Que lo disfruten.

lunes, abril 28

Presentación poderosa

lunes, abril 21

Borrar el blog


Ufff... había "olvidado" el tránsito y el remedo de gimkana del baño de sol, cambiar pañales, tetazos itinerantes y continuos, sacar gases, bañar, pasear, acariciar con la naricita, susurrar, cantar y volver a empezar. A pesar de la tranquilidad de Andrea (tanto o más que el Sebas, lo que significa un lujo para cualquier madre) es hermoso y absolutamente agotador, sin dudarlo. Ya pasé por los días de sentirme la big mama y ahora el cuerpo se redimensiona, tengo lolas de concurso, toda mi ropa me parece de estreno (mención aparte los regalitos que recibí por mami, claro) y comienzan a aparecer los horarios, sutiles, de comida y sueño. Andamos enamorados en el apartamento. Sebas acaricia uno de los bracitos y los mueve como si fuera una muñeca de porcelana... le sonríe y voltea a mirarnos. Todos arroba (dos), sobrepasados, embelesados, pues. Hay que aprovecharlo al máximo, pasa todo tan rápido.

Estoy en días de entrega y terminando de corregir un libro en el que me acompañaron las pataditas de pre estreno de Andrea. Visito, reviso correo y respondo los comentarios que dejan acá. Gracias por la comprensión en esta semi ausencia que supone que ando con mi koalita de estreno que acapara gran parte de mi tiempo... ya volveré a agarrar el ritmo.

Para no abandonar el ejercicio y a propósito de la manuntención del blog, la vigencia y la escritura, el hartarse o abandonar el blog: altamente recomendable el post que coloca Juliana en Ciberescrituras, uno de mis destinos favoritos y obligados.

Que lo disfruten...

domingo, abril 13

El ignorante cosmopolita (versus la promisoria literatura venezolana)*


Hay nombres de autores y títulos (sobre todo de narrativa, por cierto) que se nos han vuelto familiares, aún sin necesidad de leer lo que han escrito. Firmas, autores con honores, experimentados o destinatarios algunos de una fama que precede a sus ejercicios literarios o que los coloca en el mapa como autores venezolanos con reconocimiento internacional.

Acostumbrados como estamos al hecho que de vez en cuando aparezca un venezolano como sujeto de titulares, puede ser que nos olvidemos del andamiaje compuesto por casas editoriales, editores, publicistas y algunos adminículos diversos que ayudan a lograr el reconocimiento y difusión de la obra en cuestión. Por otro lado, cada vez más venezolanos engrosan la lista de escritores que ya sea desde el exilio o producto del apoyo de grupos editoriales y concursos literarios foráneos, publican y gozan de prestigio fuera de nuestras fronteras.

Para el escritor Fedosy Santaella, más allá de especular con nombres de escritores venezolanos dignatarios de éxito en un futuro cercano, habría que detenerse a pensar en lectores, editoriales y “otras exigencias culturales” que bien podrían ayudar a posicionar a los escritores venezolanos en el exterior.

“En nuestro país”, dice, “algunos, no todos, sufrimos la extraña enfermedad del ignorante cosmopolita: pensar que lo de afuera es mejor que lo vernáculo y, lo que es peor, despreciar lo criollo. El pensamiento que no podemos escuchar pero que la telepatía de la experiencia nos permite captar es el siguiente: "¡Qué va a escribir ese carajo nada!". ¡Claro! No escribimos mejor que ningún autor de Anagrama, así nos hayan publicado en Anagrama”.

Según Santaella, otro aspecto a considerar son los sellos editoriales y la inversión que realizan sobre sus autores: “Creo que hace falta un mayor apoyo de las editoriales. No es fácil llevar nuestros libros a otras partes, lo sé; pero el esfuerzo debe continuar”.

Para el escritor Roberto Echeto, no sólo es necesario el apoyo de las editoriales, también hay que aprovechar a los escritores venezolanos que ya cuentan con obra publicada en el exterior y que no son pocos: Israel Centeno, por ejemplo, ha editado ocho libros en Venezuela y uno en Estados Unidos, y acaba de lanzar la novela Iniciaciones en España. Juan Carlos Méndez Guédez, barquisimetano de nacimiento, ha publicado la mayoría de sus libros en España: El Libro de Esther (1999) finalista del XII Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos; Árbol de Luna (2000); Una tarde con campanas (2004), finalista del V Premio Unicaja de Novela Fernando Quiñónez; Tan nítido en el recuerdo (2001), y su libro de relatos Hasta luego, Míster Salinger (2008).

Otros nombres prefiguran en esta lista: Domenico Chiappe, Juan Carlos Chirinos y Ednodio Quintero, por citar sólo a algunos. Quizás, ojalá, se encuentre aquí a alguno de los escritores que, a punta de fama internacional, sean valorados con justicia fronteras adentro.



*Publicado en la revista
Contrabando, primer cumpleaños: número 12.

sábado, abril 12

Morrissey: there's a light that never goes out

miércoles, abril 9

Escribir es más que corregir


Escribir es sobre todo corregir, no creo que se pueda separar una cosa de la otra. […] El escritor debe ser il miglior fabbro, en el sentido en que Eliot usaba esta expresión para hablar de Pound. El mayor artífice, esto es, aquel que conoce mejor la técnica: en este nivel un escritor nunca será suficientemente conciente. Ésta es, sin duda, la lección de Borges: no se pueden prever el destino y la importancia futura de su obra, pero es indudable que su presencia en nuestra literatura ayuda a destruir el mito de la espontaneidad y de la inocencia del escritor.

Ricardo Piglia.

A propósito de un interesantísimo trabajo de edición que realizo actualmente, echo mano a algunos apuntes, ideas y otras hierbas que manejé, entre otros asuntos, para la construcción metodológica del Diccionario usual del editor en Venezuela, DUEV, trabajo de grado (compartido) para optar al título de Lexicógrafa y que apuesta por un corpus lexicográfico editorial de uso venezolano. Creo que cada libro a corregir implica una experiencia absolutamente enriquecedora a nivel metodológico, sin hablar de la afortunada experiencia que significa trabajar con editorazos y editorazas, -si esa es la suerte- o con diletantes que por cosas del destino son responsables de un manuscrito y nos recuerdan justo lo que no debe hacerse. En fin, que sea propicio para el debate.

El editor venezolano

Durante el desarrollo del Taller para editores de la Fundación Bigott, por allá en el 2005, abordamos el tema del editor en Venezuela. Para Miriam Ardizzone, un editor venezolano es un creador, un promotor cultural, un agente comercial, una pieza clave en la línea editorial, un gerente: “un organizador que nunca pierde de vista a sus agentes receptores, los lectores”.

Vale la pregunta: ¿Se reconoce el trabajo del editor en correspondencia con todas estas responsabilidades?

Editar es más que corregir

Al referirnos al proceso de la creación de una obra escrita, asociamos al hecho escritural con un universo de acciones, sentimientos y actitudes. Inspiración, intuición, espontaneidad, fidelidad, arte y originalidad parecieran ser algunos de los valores que atribuimos a la escritura entendida como resultado de un proceso creador, como fase previa y necesaria para la manufactura de una obra literaria, un artículo o un texto publicable.

Documentadas se encuentran experiencias de creación de todo tipo: desde las que resultan de una combinación de contextos y épocas determinadas, hasta las que arrojaron sobre sus autores mitos y etiquetas dada la profundidad de los asuntos o las experiencias tortuosas e interminables de creación y edición. Sin embargo, no aparece en los titulares el proceso de corrección y edición de la obra que llega compaginada hasta nuestras manos, así como tampoco existen las huellas en el perfeccionamiento que tiene que vivir un diamante antes de ser expuesto para su venta.

Tú editas, yo edito…

Ante la aparición de innumerables publicaciones, talleres de formación e iniciativas editoriales, la consolidación de un mercado editorial a nivel mundial que da cuenta de la existencia, permanencia y exigencia de un creciente mercado de lectores y autores, los intentos por abaratar la producción y coste de los libros y la diversificación temática que bien que puede constatarse en los anaqueles y librerías, la edición cobra relevante importancia en el contexto actual como proceso ineludible e indispensable de producción.

Aunque un escritor puede releerse y corregir invariablemente el contenido de su obra antes de pensar en publicarla, necesariamente tendrá que ser asistido por un especialista que pueda guiarlo en el perfeccionamiento de su contenido, y en el cómo desarrollar estrategias para que este manuscrito se convierta en un objeto libro o impreso con óptima calidad que potencialmente pueda ser leído y disfrutado por un número cada vez más creciente de lectores.

Lo que pareciera que no admitir discusiones es la necesidad de “profesionalización” en el campo de la edición, la abolición del mito de quien corrige es en consecuencia editor, por ejemplo; la falsa creencia de que un autor puede autoeditarse o peor aún, que los manuales de estilo son la única respuesta metodológica para enfrentarse o degustar, en el mejor de los casos, un texto.

domingo, abril 6

Se viene la alegría


Sí. Trepidante y de pronóstico: a pesar de la cesárea programada y todas las previsiones, mi trabajo de parto nos llevó una madrugada a buscar a Andrea. Era su día, ella ya lo sabía y nos los decía en su lenguaje uterino, en cada una de sus pataditas, en la interminable sucesión rítmica de un hipo que crecía en intensidad, como si aquel sonido amplificado cumpliera con transmitir el mensaje de su llegada.

Por ahora, la celebración, el conocerse y reconocerse.


¡Salud!



Imagen: Juan Carlos Ballesta.

martes, abril 1

Y el ganador es...





Me lo ha otorgado Cristian, cómplice y compañero de aventuras literarias y vitales. Gracias, gracias, gracias. Aluciné con la imagen y suspiré ensoñando la presencia de la maquinita al lado de la Smith-Corona que adorna uno de los rincones de mi casa. Esta mañana aparecían y rondaban por mi cabeza blogs, puertos y bitácoras a los que les daría un premio sin chistar; cada vez que daba por terminada la premiación, aparecían más y más. Decidí abstenerme de las listas, colgar el premio, disfrutarlo y luego sentarme con calma y enarbolar categorías y exposiciones que le hagan mérito a ganadores y seleccionados. Una poética singularísima que dé cuenta del reconocimiento y dibuje mis hábitos internautas, un Olimpo pixelado.

miércoles, marzo 26

Crepúsculo: la historia de un amor peligroso*


Ella no es heredera de una familia de magos ni posee talentos sobrenaturales. Él es un vampiro. Ambos protagonizan la historia de amor récord en ventas a nivel mundial y encabezan una red virtual que arropa a miles de fans, seguidores y lectores en el mundo entero. En Venezuela hace rato que empezó el contagio


Una anticipación al homicidio. Un epitafio donde se reivindica el sacrificio por amor y el abandonarse resignadamente a la muerte. Este es el inicio de Crepúsculo, la primera de las entregas de la saga compuesta por Luna nueva y Eclipse. Editado por Alfaguara infantil y juvenil y promovido por una ambiciosa campaña de mercadeo y difusión por medios digitales e impresos alrededor del planeta, esta historia de amor entre adolescentes amenaza con convertirse en lectura obligada para quienes avizoran la despedida inminente de Harry Potter.

A Stephenie Meyer, autora de la historia, pareciera no importarle las continuas comparaciones a las que se ve sometida como nuevo rostro dentro de la literatura juvenil. Sus adeptos dicen que prolonga el legado de J.K. Rowling y que es la nueva Anne Rice para adolescentes. Si algo parece cierto, es que para esta mormona de treinta y cinco años, casada y tranquilamente residenciada en Phoenix, la historia de amor entre una sosegada adolescente de diecisiete años y un joven vampiro seductor la ha convertido de la noche a la mañana en madrina y centro de operaciones de la llamada Comunidad Crepúsculo, una red virtual que cuenta con miles de miembros alrededor del planeta, que pretende oficializar el culto hacia la novela y para quienes resulta vital mantener contacto continuo con la autora. Ahora, Crepúsculo está en las librerías y pronto le llegará el turno a sus dos novelas hermanas.

Sólo un vampiro te querrá para siempre

El argumento de Crepúsculo resulta, en su mayoría, conocido. Isabella –Bella­– Swan ha decidido apartarse del hogar materno para que Renée y su nuevo esposo puedan disfrutar de su recién inaugurada relación y nuevos proyectos de vida. Para ello, la chica emprende un viaje desde Phoenix hacia Portland, donde le espera Charlie, su padre. El cambio para Bella es absolutamente radical: nueva escuela, nueva ciudad, cero talentos para las relaciones sociales, para el baile, la gimnasia o cualquier actividad que implique caminar en línea recta y sin tropiezos. En medio de la atención que suscita como la nueva en el colegio, Bella se sentirá atrapada por la enigmática presencia de un chico pálido, guapo y con aire melancólico que pareciera que, aun sin conocerla, la odia. Edward Cullen, el joven en cuestión, pondrá de cabeza a la tímida, temperamental e irascible Bella. Luego, la carrera por la supervivencia del amor y la vida se entremezclará con el humor y la acción hasta colmar de ternura, pasión y emoción una historia que no decae en ningún momento. No obstante, Crepúsculo es sólo un abreboca para atisbar el lío que supone el amor entre una chica y un vampiro irresistible y que sólo puede descubrirse en las entregas siguientes.

A pesar de la reiteración narrativa que asiste a la relación entre la humana y el vampiro demasiado humano, en Crepúsculo el ambiente, las acciones y las pasiones son reales y hasta cotidianas. El atractivo consiste en la inclusión del joven vampiro seductor en un mundo sin sobresaltos, donde las acciones extraordinarias son impulsadas por el amor y no como resultado de su naturaleza de vampir. El encuentro entre Bella y Edward supone entonces el flirteo y encuentro en el que pueden participar dos adolescentes que se atraen.

Si de historias de vampiros se trata, existen las más variopintas expresiones que recrean a este ser de la nocturnidad. Desde el Castillo de Walpole, Polidori, Coleridge, Gerard y Gautier hasta el Drácula de Bram Stoker, muchas son las narraciones que parten de la existencia del vampiro, bien como ente maligno ansioso de poder o sujeto víctima de la pasión y del amor imposible. El brillo que ofrece la historia de amor entre Bella y Edward parte de la visión del vampiro enamorado aderezado con elementos que bien refieren a clásicos de la literatura, como en el caso de los guiños y alusiones a Jane Austen, los escenarios bucólicos y algunas fórmulas narrativas plenas en indicios y diálogos que atienden a la presencia inmanente del vampiro como elemento de tensión durante toda la novela.


El club Crepúsculo capítulo Venezuela

En sites y foros se había extendido desde hace meses la noticia de que Crepúsculo llegaba pronto a Venezuela. El teléfono en la oficina de promoción técnica de Alfaguara infantil y juvenil no tardó en sonar. “El fan club de Crepúsculo en Venezuela se puso en contacto con nosotros”, comenta Hripsime Bedrosian, del grupo Santillana. “En el resto del mundo es el club el que se encarga de promocionar y ´oficializar´ el lanzamiento de las novelas, sin contar con que son los invitados de honor en los bautizos y los primeros en adquirir los libros”. Tres de sus integrantes, Migyuri Puerta, estudiante de Comunicación Social, Daphne Ríos, estudiante de Informática y Soleil Contreras, estudiante de Literatura y Educación, son parte del equipo integrante de Twilight Series Fans Venezuela (TSFV), la comunidad venezolana que se encarga de participar en la red virtual llamada mundo twilight, promocionar la lectura de las historias de Meyer y hasta la dramatización y puesta en escena de sus contenidos. Visiblemente emocionadas, estas chicas son las responsables de que los fans venezolanos aparezcan en el mapa.

Estas chicas sostienen que Stephenie Meyer afirma que escribe historias para jóvenes adultos, aunque citan el caso de la webmisstres de la página argentina, que tiene treinta y cuatro años y es madre. Para ellas, se trata de “una historia cautivadora llena de cosas cotidianas en un mundo cotidiano plagado de criaturas no tan cotidianas”, una combinación de realismo con fantasía que hace que los lectores corran a leer Luna nueva y Eclipse apenas terminan Crepúsculo. Muchos de los lectores de este libro son también fans de Harry Potter y tienen experiencia en grupos de aficionados. Apuntan que Rowling creó más lectores jóvenes, que han enriquecido la audiencia para esta clase de literatura y esperan que la oferta al respecto siga aumentando en Venezuela.

El TSFV, de acuerdo con Migyuri, Soleil y Daphne, es el único fan club twilight en Venezuela, y se enorgullece de haberse fundado antes del arribo de la saga al país. Tienen un blog; espacios en Hi5 y en Myspace. Se reúnen cada domingo para ensayar algunas escenas de Crepúsculo y discutir los avances en la lectura. Su plan es difundir la fiebre, hacerse oficiales e incentivar la lectura entre los jóvenes (y no tan jóvenes) del país. Contagiar a los otros, como los vampiros.


La autora

Stephenie Meyer, escritora residenciada en Phoenix, Arizona.

Mormón, casada, 35 años, madre de tres niños, con gustos literarios que van desde L.M Montgomery, Shakespeare y Bronte hasta Jane Austen, Du Marier y Scott Card.

Se confiesa incapaz de escribir sino cuenta con el telón de fondo de Muse, Placebo, Linkin park, The strokes, Pixies o U2.


*Publicado en El Librero, número 17. Marzo, 2008.

lunes, marzo 24

Vagabundo

viernes, marzo 14

Groovy: crónicas de la inercia portátil *

Groovy

Leopoldo Tablante

Random House Mondadori

2007

Leopoldo Tablante (1970), es escritor, periodista y profesor universitario. Reconocido con el premio Carlos Eduardo Frías, mención comunicación (1994), fue finalista del primer premio de novela Adriano González León con Hijos de su casa (inédito). Ha publicado el ensayo Los sabores de la salsa (2005) y un libro de relatos, Mujeres de armas temer (2005).

En Groovy, primera novela del autor, nos encontramos con un amplio repertorio de personajes que se entrecruzan, buscan o tropiezan agresivamente entre calles inhóspitas y recovecos desbordantes de basura y miseria en la ciudad de Nueva York. En la big city y sus rincones acechan hombres sin hogar, yonquis con musculosos brazos sedientos y prostitutas víctimas de ataques por parte de fanáticos religiosos. La desesperanza y la inercia se mezclan con el instinto de sobrevivir más allá de las veinticuatro horas y la mayoría de los personajes se preguntará si valdrá la pena abrir los ojos a la mañana siguiente y seguir viviendo.

El protagonista de esta travesía por desventuras y desmotivantes experiencias vitales, Billy Walker, pateará las calles después de acicalarse meticulosamente, bien sea bajo la apariencia de Thelonius Monk, un conductor de grúas o un cantante lírico aún “no descubierto”. Pobre y sin esperanzas, este trashumante respirará sin sobresaltos ante las más bizarras situaciones y vacilará sin esfuerzo entre el desamparo y las pocas experiencias estimulantes que el cuerpo y la urgencia del sexo puedan ofrecerle.

La banda sonora de Groovy se compone casi en su totalidad de melodías de jazz, rythm and blues, Brown, Holiday, Gaye y las esporádicas apariciones de La diva, suerte de mensajera angelical mediática e inalcanzable que guiará el destino errático del protagonista; para Billy, más allá de la fascinación que le produce contemplar esta recurrente visión divina desde el monitor, una pareja y la posibilidad de contar con una compañera sentimental resulta en sí misma una quimera. A pesar de la búsqueda (o necesidad) del amor y los encuentros provocados por la pasión, las mujeres descritas en la novela están de paso: inmigrantes, recién llegadas, turistas, fortuitas, fugaces; la presencia femenina está marcada por la finitud y la imposibilidad de trazar proyectos a futuro.

En Groovy no hay mensajes de redención ni moralejas. En detalle, cada uno de sus personajes y las situaciones descritas resultan cruelmente verosímiles, cercanas y tristes. Una narración que nos sumerge en la desesperanza y de la que resulta imposible zafarse, por lo menos hasta que suene la hora de hacerlo.



*Publicado en la revista Contrabando, número 11.

martes, marzo 11

Kashmir

Por las amigas


...Y por la amistad.
Salud.



Imagen: Mariana Marczuk, Dakmar Hernández, Irene Ojer y Hripsime Bedrosian. Baby glam shower, 2008.

miércoles, marzo 5

Por las librerías que ya no están

Esta mañana, antes de arrancar con ánimos renovados y tratar de cumplir con lo que dictamina la palm, me he dedicado a nanovisitar a los panas en la blogosfera. En fin, que entre las informaciones, las reseñas, canciones, las dosis de humor y de amor me encontré con un post de Cristian Piazza donde habla de la desaparición de las librerías en Manhattan, llamado El coloquio de lo tangible:
Cuando se aproxima el cierre de una librería una sombra toma esa calle, algo de ese brillo proveniente de las vitrinas se evapora. No será la primera ni la última.
Lectura recomendada para quienes tratan de avizorar el futuro del anaquel, la vidriera, el contacto y hasta la existencia del librero. Lectura desoladora, sí, pero necesaria.


lunes, marzo 3

Amy

martes, febrero 26

Para llegarle a los lectores talla cero*


Nadie cuestiona la importancia de la música para el desarrollo de la vida intrauterina y durante los primeros meses de vida. ¿Sabía usted que igual o mayor importancia tiene la literatura? Libros con canciones, historias e imágenes para bebés reclaman merecido espacio en los anaqueles y se ofertan como atractivos obsequios para esta temporada

Los bebés sí leen. A través de sus padres. Para la psicóloga Penélope Leach, nunca es demasiado temprano para compartir un libro con los niños: “si aguardamos a que sepa leer para hacerlo es como si esperáramos que él supiera hablar para hablarle”, dice. Al cantar o arrullar a un recién nacido, sin saberlo, podemos plantear expectativas y estimular las relaciones del bebé con todo lo que le rodea.

Esta travesía de conocimiento y percepción de lo circundante comienza a partir de la relación afectiva que ejerce la madre en su interacción con el niño. El primer libro, según Evelio Cabrejo-Parra, es el rostro de mamá. Para la profesora Evelyn Torres, la madre envía informaciones en forma permanente que el bebé maneja a cada instante: “cantar un arullo, recitar rimas a nuestros hijos mientras los amamantamos, unido a la oferta de calor y olores familiares, les cuenta a nuestros “cahorros” un mundo amable abierto a ser explorado y transformado”, afirma.


Los libros de imágenes ocupan la primera opción para iniciar a los bebés en la lectura. Los libros talla 0 atienden al pequeño formato y contienen ilustraciones sencillas. El pequeño lector, lejos de sentirse abrumado por la profusión de ilustraciones o fondos que desvíen su atención, fijará su vista en las imágenes, las tocará, “nombrará” y llevará el libro a la boca mientras degusta su lectura. A esta experiencia hay que sumarle el acompañamiento de un adulto que iniciará el tránsito por las páginas y ayudará a la construcción, reconocimiento y desarrollo de una historia a medida que habla y narra.

Contar sobre las imágenes, según la escritora Yolanda Reyes, “enseña que las historias se organizan en un espacio”. Contarle historias y describir imágenes al bebé favorecerá su desarrollo del pensamiento y la adquisición del lenguaje.

Para Eva Janovitz, pedagoga mexicana, los libros para niños pequeños deben contar con diversidad de tramas, texturas, formatos y temas, que permitan las múltiples lecturas, la curiosidad y la búsqueda de significados. La lectura iniciática comprende un camino que se inicia desde lo afectivo y que arroja resultados positivos, sin duda.

Para atender a los lectores más pequeños, la editorial de libros infantiles Ekaré lanzó su nueva colección de libros para niños de 0 años en adelante. Títulos en pequeño formato de cartón, textos sencillos e ilustraciones lúdicas apuestan por convertirse en juguetes con valor agregado.

El objetivo de esta colección es estimular la presencia de la narrativa temprana como vínculo entre la lectura y el fortalecimiento de los vínculos familiares. Bajo el nombre de Pikinini (bebé en lengua pemón), la serie comprende cuatro títulos: ¡Guau! ¡guau!, La manzana se pasea, Los politos dicen y ¿Dónde estoy?, ilustrados por artistas de la talla de Gerald Espinoza, Irene Savino y Gabriela Rubio, entre otros. Libros con canciones e historias para estimular, acariciar y enseñar a un público en potencial crecimiento.


Los pollitos dicen
Ilustraciones de Gerald Espinoza

Cinco pollitos bien diferenciados pasan el día jugando y haciendo travesuras acompañados por un solidario gusanito y bajo la protección de una atareada mamá gallina. Una historia plena en guiños, favorece la posibilidad de múltiples lecturas por cada una de las páginas en la que los pollitos denotan alegría y un abanico de gestos y acciones características de los bebés.

La manzana se pasea
Ilustraciones de Gerald Espinoza

Las imágenes son las protagonistas en esta recreación de la conocida canción popular infantil. En esta oportunidad, seguimos las peripecias de los mismos protagonistas de Los pollitos dicen. Esta vez los inquietos hermanitos persiguen a una escurridiza manzana y a su gusanito. Una abuelita gallina asiste al pollito más pequeño pues se ha cortado un “dedito” durante la aventura y a un atribulado gusanito que despide la historia con una franca sonrisa.

¡Guau! ¡guau!
Textos e ilustraciones de Irene Savino

Irene Savino es egresada del Instituto de Diseño Neumann en Caracas y de la escuela Parsons de Diseño en Nueva York. En ¡Guau! ¡guau!, una historia inspirada en una rima popular italiana, encontramos a un bebé llamado Pablito quien se dispone muy contento a comer y cómo un astuto perrito roba la bandeja intacta para atender a su hambriento cachorrito. A pesar de los ladridos de alegría y el llanto de hambre de un desolado Pablito, desde la casita del cachorro ambos despiden la historia.

¿Dónde estoy?
Texto e ilustraciones de Gabriela Rubio

A partir de preguntas referidas al espacio y el hallazgo de animalitos coloridos, las ilustraciones en este libro ocupan casi en su totalidad el espacio e invitan a una travesía por el descubrimiento, adivinanzas y juegos sobre superficies que se convierten en tiernos animales. Luego, los animalitos formarán una divertida pirámide y terminarán zambulléndose contentos en el agua.



* Publicado en El Librero, número 16. Febrero, 2008.

lunes, febrero 25

Cinema domiciliario


Ubi sunt

A pesar de las estadísticas y los hábitos ni por asomo me gustaría ponerme a discurrir sobre la suerte del cine como establecimiento comercial, ritual social o espacio cultural colectivo en vía de extinción. Por supuesto que ir al cine me resulta placentero y lamento la pérdida o cierre de salas emblemáticas, patrimoniales –y hasta indispensables para la memoria– espacios transformados para siempre en depósito de cachivaches, centros de comercio espiritual o congelados para trámites futuros de engorrosos testaferros aparentemente limpiecitos como un sol. Uno de esos espacios perdidos para siempre en el mundo concreto de los referentes es justamente aquel donde asistí a mi primera sesión de cine, el Radio City. Muchos años después, con el ciclo Los miércoles insólitos, la sala semi abandonada repuntó con nuevos brillos y se instituyó en epicentro de las actividades musicales caraqueñas durante el año 99. Convertida más tarde en sede para un laboratorio policial, la estructura pasó a engrosar una larga lista de salas en las que ya no hubo espacio never more para alguna proyección.

Acostumbrada a los desvaríos arquitectónicos y los cambios sin clemencia que sufre esta malquerida ciudad caraqueña, no había notado lo punzante de la pérdida del Radio City, la alucinante taquilla plateada y sus sirenas entrelazadas sobre la pantalla hasta que un día de turismo amoroso el flaco y yo nos metimos a ver Alatriste en el cine Capitol. Al entrar le dije al flaco que así debía lucir un Radio City donde se respeta la cultura y se cuidan los espacios de recreación, sí señor. Allá también se han cerrado salas de cine, eso es cierto; pero frente a la destrucción, cambio o cierre existen colectivos organizados desde la sociedad civil que le hacen frente a la variopinta galería de intereses que motivan estas decisiones.

Cine de aventura

Reservadas las salidas al cine casi en su totalidad para los filmes infantiles –Sebas es un experto en estrenos– el cine resulta una suerte de fábula de comunión familiar, ritual valeroso, excitante y de riesgo en el que pretendemos asistir a un espacio donde se supone que aún seguimos existiendo como ciudadanos de primera incluso inmersos en una ciudad que transgrede el espacio y las normas, la libertad y pone en vilo hasta la tranquilidad del ciclo salida-feliz-retorno. Además hay que contar con el valor agregado del recinto en cuestión: en Caracas los cines están trastocados por el azul de las salas comerciales y las bandejitas de plástico amarillo que te recuerdan que, aunque Audrey Hepburn te sonría en la antesala y en la cajita de las cotufas, todos son iguales.

El Oscar y otras hierbas: la mejor butaca es mi cama

Durante los últimos días resultaba inevitable hablar sobre pelis, estrenos, actores, actrices y argumentos. Dada la quietud hogareña y la preferencia del home theater antes que el trance insufrible de soportar problemas con el sonido (inexistente o estridente) de tener que levantarme de la silla cada cinco minutos para ir el baño (perdido el control de mi vejiga, parafraseando a Rachel en Friends) o que los movimientos de Andrea me transmitan en clave uterina que andamos incómodas, (necesito acostarme-necesito pararme-necesito moverme) en casa podemos jugar con al ambiente, los horarios, el sonido, las chucherías y las pausas porque mamá necesita urgentemente ir de nuevo al baño, porque queremos más heladito o porque la peli es tan malaza que mejor echamos mano al plan B de la velada.

Algunas de las pelis disfrutadas durante este febrero cinéfilo y con las que no pienso aburrirlos a punta de estudios críticos, pues para eso están las páginas y los especialistas, (y en su mayoría los directores o actores o los protagonistas forman parte de mis gustos, lo que me convertiría en una pésima crítica) fueron I´m not there, Control, Across the universe y El cantante. También vi, entre risas, sorpresa y espanto, Planet terror el proyecto de Robert Rodríguez. Pero de esta peli hablaré después.


I´m not there
(Todd Haynes, 2007) Particularmente aluciné con las actuaciones de Heath Ledger y de Cate Blanchett (sobre todo ésta última). Atrapadísima por la fuerza y pasión de Cate, lamenté que no ganara el Oscar, por supuesto. Pero bueh, así son a veces estas cosas, discúlpenme el lamento de fan decepcionada. Para ver esta peli hay que meterse un puñal sobre Dylan o contar con un compañero que además de prodigar cariñitos y disfrutar de la historia, sea todo un especialista en el cantante, su discografía, biografía, juegos y mañas. Altamente recomendable vacilarse primero el filme de Scorsese, No direction home.

Control (2007) La historia de Joy Division retratada bajo la óptica de Anton Corbjin. Aunque la historia de Ian Curtis no es un folletín rosa y muchos insistan en crear paralelos con Kurt Cobain, la película no resulta en sí misma más que una aproximación musical, íntima y desprejuiciada de los avatares del cantante, de la fuerza de la banda y el panorama musical que los acompañó e influyó. Un paseo por Londres, la escena glam, punk y post punk. Una película bien realizada y con una potente banda sonora. Cuatro chocolates. Imperdible.

El cantante (León Ichaso, 2006) Hace algún tiempo tuve la suerte de participar en la producción editorial de una pieza teatral referida a la última etapa de la vida de Héctor Lavoe; así que en esta oportunidad pude revelarle algunos guiños de la peli al flaco. Ver El Cantante constituyó un ejercicio de curiosidad y hasta cierto punto de descreimiento. A pesar de la voz de Anthony, la actuación de Jennifer López y la música, lamenté el estancarse de la historia en la desgracia y los excesos de Lavoe again and again and again. No pude evitar relacionarla con los teleculebrones de los malucos de los Rolling Stones y el aburridísimo y conflictuado Brian Jones en Stoned (Stephen Woolley, 2005) y con el remedo de Kurt Cobain mal retratado en The last days (Gus Van Sant, 2005).

Across the universe (Julie Taymor, 2007) Mucha música, muchos guiños, mucho Beatles. Drama, historia, historiografía, revival y unas actuaciones impecables de Bono, Joe Cocker, Dana Fuchs y un actor increíblemente parecido a Cobain llamado Joe Anderson, quien interpreta a Peter Hooks en Control. Iconos de los años sesenta, figuras estelares de la política y Vietnam. Para escucharla y verla un montón de veces, sin dudarlo.

viernes, febrero 22

Circo beat




Cualquier parecido con la realidad es pura causalidad.

domingo, febrero 17

Andrea


Imagen: Ariadna Díaz, 2008 ©.

miércoles, febrero 13

Cervantes televisión: la lengua española "al aire"



Desde el 12 de febrero, y en pleno corazón de Madrid, comenzó sus emisiones el nuevo canal de televisión con cobertura mundial vía Internet referido al español y la cultura iberoamericana: cervantestv.es, un proyecto del Instituto Cervantes en el que podremos disfrutar de una programación continua compuesta por documentales, cultura, entrevistas, nuevas tecnologías aplicadas a la enseñanza del español, noticias por IP, encuentros virtuales en Second Life y hasta una futura estación de radio.
Imperdibles las actuaciones del gran Morente cantando a Cervantes y Machado bajo los acordes del inigualable Pepe Habichuela y la interpretación incomparable y apasionada de Concha Buika cantando "Volver" durante la fiesta de inicio de programación. Que lo disfruten.

Gracias Armando, por la info.

Más info: The Inquirer: Cervantes TV comienza sus emisiones
www.tvgratis.tv/Cervantes.tv

Imagen: Dakmar Hernández, 2006.©


martes, febrero 12

Cuentos chinos


Los Chang están de regreso.





lunes, febrero 11

Rokipankis

Edita que algo queda



Lunes de microblogging
A pesar de los golpes y porrazos, los aciertos, las experiencias acumuladas y los grados de "pulcritud" con el que pueden llegar a las manos los manuscritos, cada material sujeto a edición implica un proceso lento (y cada vez más lento, dentro de los estándares de entrega y mercadeo actuales) de producción con características tan particulares como el material que se edita. Con estas ideas referidas a tiempo, costos, calidad y producción revoloteando en mi cabeza precisamente por estos días, me encuentro con la interesante nota de
Juliana Boersner en Papel en blanco. Tiempos editoriales versus entrega, las pautas y la edición: ¿calidad versus celeridad?



Más info: Juliana Boersner.
Calidad y tiempos editoriales

martes, febrero 5

Nueva gramática de la lengua española



Académicos de la Lengua se reunirán del 28 de enero al 1 de febrero en Segovia, España, para dar las últimas puntadas al texto que, presumimos, pretende "la descripción del español de todo el mundo hispanohablante".

Desde las notas de prensa se hace énfasis en que La nueva Gramática académica es necesaria, porque la anterior es de 1931, y desde 1973, año en el que vio la luz el "Esbozo de una nueva gramática de la lengua española", no se ha publicado nada en este campo.

Entre otros datos, sigo leyendo:

En la reunión de Segovia, que estará presidida por el director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, y que cuenta con la colaboración del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, se abordarán las cuestiones relativas al complejo proceso de preparación editorial y se darán los últimos retoques a la Gramática.

La Gramática que han preparado las veintidós Academias de la Lengua y que ha tenido como ponente al académico español Ignacio Bosque, contará con dos versiones: una amplia, de 55 capítulos y de unas 2.500 páginas, y un compendio, de unas 500, que recogerá lo fundamental de la obra. Una y otra serán publicadas por Espasa.

El texto básico de la Gramática fue aprobado por el Pleno de las Academias el pasado 24 de marzo en la ciudad de Medellín, en la solemne sesión de clausura del XIII Congreso de la